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Hermanas de María

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Instituto Secular Hermanas de María de Schoenstatt


Quiénes Somos[editar]

Un Instituto Secular[editar]

Somos el primer Instituto Secular fundado en Alemania en el año 1926, hoy extendido en todos los continentes; en 29 países hay hermanas provenientes de 35 naciones.


Nuestro Instituto lleva a cabo su misión de múltiples maneras: Asumimos tareas comunes tales como: escuelas, hospitales, y diferentes proyectos de carácter social. Igualmente podemos desempeñarnos en profesiones laicales en puestos civiles y eclesiásticos, donde tratamos de actuar “como levadura para la salvación del mundo...contribuyendo desde adentro hacia afuera” (Concilio Vaticano II, Lumen Gentium 31).


Muchos de nuestros miembros pueden llevar un vestido uniforme, a semejanza de algunas profesiones en la vida civil. Otros llevan un traje seglar, tratando de este modo de sensibilizar un entorno hostil a lo religioso y abrirlo para Dios. Ellos son signos silenciosos de lo divino en su medio-ambiente.


Nuestro trabajo en el mundo abarca desde el trabajo apostólico en diferentes culturas, hasta la vida contemplativa en una comunidad de adoración. Nuestra tarea fundamental como Instituto Secular es, como la define el Vaticano II, la de “hacer que el mundo se santifique desde dentro.”


Una de las Comunidades Centrales de Schoenstatt[editar]

El Movimiento Internacional de Schoenstatt está integrado por más de 20 comunidades a las que pertenecen sacerdotes y laicos de todos los estados civiles, sexos y edades.


Las comunidades centrales de la obra de Schoenstatt son los Institutos y las Federaciones, cuya tarea es el servicio e inspiración en las las comunidades integrantes de la Obra de Schoenstatt y en el Movimiento Popular y de Peregrinos, contribuyendo asi a la fecundidad del Movimiento de Schoenstatt en la Iglesia local y en la sociedad.


Como Hermanas de María de Schoenstatt llevamos a cabo la misión de nuestro Instituto de múltiples maneras:


El Movimiento de Schoenstatt como tarea principal


Hay miembros del Instituto que tienen como tarea principal el trabajo directo con el Movimiento de Schoenstatt. Estos integran, en Alemania, la así llamada Provincia Dinámica y en otros países forman parte de la Asistencia Dinámica o de equipos de trabajo para este fin.


Animados por la espiritualidad de Schoenstatt, los miembros del Instituto trabajan como elemento inspirador en el Movimiento de juventudes, mujeres y familias, y en el Movimiento Popular y de Peregrinos.


Sirviendo en todo el mundo a través de los Centros de Schoenstatt


En el año 1933, a los siete años de la fundación del Instituto, éste tomó a su cargo los primeros campos apostólicos en Sudáfrica. Más tarde fueron enviadas las primeras Hermanas de María a América del Norte, Central y del Sur; Australia y Asia.


En 1943, mientras el fundador de Schoenstatt, Padre José Kentenich, se hallaba prisionero del régimen nazi en el campo de concentración de Dachau, se bendijo en Nueva Helvecia, Uruguay, el primer santuario filial en el mundo, réplica del original en Schoenstatt.


Desde entonces se multiplicaron los santuarios en todo el mundo, contando actualmente con más de 170 Santuarios de Schoenstatt. Según la concepción del Padre Kentenich, cada Santuario debe contar con un centro de formación, donde la espiritualidad de Schoenstatt pueda ser vivida y transmitida. Estos centros de Schoenstatt deben ser “focos de cultura religioso-moral,” oasis de vida cristiana, que irradien una atmósfera religiosa en su entorno.


Estar al servicio de estos centros es una tarea primordial para nosotras como Hermanas de María de Schoenstatt.


Comprometidas en la Campaña de la Virgen Peregrina


En 1950 surgió en Brasil una nueva iniciativa apostólica. La Hermana M. Terezinha Gobbo le entregó a Don João Pozzobon una imagen de la Madre Tres Veces Admirable con la petición de hacerla peregrinar en los hogares de las familias de cierto sector. El Sr. Pozzobon cuenta: “La Hermana me entregó esta imagen y depositó en mi toda su confianza. Por eso me sentí responsable.” A partir de este comienzo insignificante se desarrolló en todo el mundo la “Campaña de la Virgen Peregrina”. En Alemania se conoce esta campaña con el nombre de “Santuario Peregrino” (Pilgerheiligtum). Algunos miembros de nuestro Instituto asumen esta iniciativa pastoral, ya sea como tarea principal o secundaria.


Una comunidad que quiere ser María[editar]

La Virgen María regaló a Cristo, el Salvador; al mundo. Ella es su Colaboradora permanente en la Obra de la Redención. A semejanza de María, como sus hermanas, asumimos su tarea. Nuestra vocación se puede resumir en una palabra: Ser María y, a semejanza de ella, obrar en el tiempo actual, a fin de que muchos hombres se encuentren con Cristo. Vemos en esto nuestra aportación al tema de la mujer, uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo.


Nuestro fundador lo formuló de la siguiente manera: “Aquí radica el significado que tienen las Hermanas de María para la cultura de hoy. Ellas han de encarnar el prototipo de la mujer moderna.”

¿Tiene la Virgen María vigencia en el tiempo actual? ¿Ejerce influencia en la plasmación de la mujer de nuestro siglo? No pocos se plantean estas preguntas.


Ser María con mi rostro


Las acentuaciones de la imagen femenina son distintas en cada ámbito cultural. El vínculo a María nos lleva a descubrir el ideal de mujer querido por Dios y nos capacita para aspirar en común a la realización del mismo.


Ser María en comunidad


El Instituto cuenta con miembros que viven solos en medio del mundo y otros que, total o parcialmente, llevan vida comunitaria en una misma casa. Todas las Hermanas pertenecen a una Provincia y a una casa filial. Los miembros pueden cambiar la casa a la cual están afiliadas y en ocasiones también de provincia. Lo que no cambia es la pertenencia a la comunidad de curso.


Las Hermanas que ingresan al Instituto en un mismo año forman una comunidad permanente de vida, la así llamada comunidad de curso. Juntas buscan un ideal que exprese un rasgo de las glorias de María. Este dará al curso a lo largo de toda su vida un sello original . Los miembros de una comunidad de curso mantienen entre ellos un contacto permanente; tienen tiempos de formación en común y conforman su vida y su actuar a partir de su ideal.


La vida comunitaria en las diferentes casas se enriquece con la multiplicidad de acentuaciones y perspectivas de los diferentes cursos a los que pertenecen las Hermanas que la integran.


Historia[editar]

La pre-historia de nuestra comunidad se inicia con la fundación de Schoenstatt en el año 1914. El Padre José Kentenich (1885-1968) trabajaba en la Casa de Estudios de los Pallotinos en Schoenstatt como educador de los jóvenes estudiantes. Su lugar de reuniones era una capilla antigua dedicada a San Miguel.


La interpretación atenta de los designios de Dios, reconocidos a través de su condución y permisiones, llevó al Padre Kentenich a la certeza: Desde este lugar Dios quiere hacerse experimentable en forma especial a través de María. Ella debe obrar desde este santuario educando a los hombres, capacitándolos para hacer surgir un movimiento de renovación que influya efectivamente en la gestación de una nueva sociedad.


El 18 de Octubre de 1914, - en un tiempo de cambios radicales - el Padre Kentenich y los jóvenes sellaron una “Alianza de Amor” con María. El Padre Kentenich, quien entonces tenía 29 años de edad, llamó a la vida esta fundación en medio de una gran experiencia de soledad. Su única gran fuente de seguridad fue su profunda vinculación a María.


El Padre Kentenich veía cómo Europa, mas aun, cómo toda la humanidad, vivía una revolución espiritual y moral, y exigía un nuevo tipo de hombre que fuera capaz de responder a las grandes desafíos de los tiempos. Por eso les propuso a los jóvenes como programa: por nuestra aspiración a la santidad queremos mover a María para que desde aquí ella actúe efectivamente en la renovación de la sociedad a partir de las fuerzas originales del cristianismo.


En esta época comenzaba la Primera Guerra Mundial. Los estudiantes partieron al frente y de este modo se extendió la fundación a círculos más amplios. Algunas mujeres también conocieron el joven Movimiento y se decidieron a colaborar con él. El 8 de diciembre de 1920 fueron aceptadas las primeras mujeres en la “Federación Apostólica de Schoenstatt”, la que se extendió rápidamente. El Padre Kentenich sabía que Schoenstatt necesitaba una comunidad de mujeres, cuya tarea principal radicara según sus propias palabras en: “crear un nuevo tipo de mujer dentro del Movimiento Femenino”. Esto lo llevó a fundar el 11 de Octubre de 1926, la comunidad de las Hermanas de María de Schoenstatt. Dos mujeres se pusieron a disposición para iniciar la fundación: Anna Pries y Emilie Engel.


Un historiador considera la historia de nuestra fundación como“ una de las más bendecidas, y sobre todo, de las más interesantes fundaciones dentro de la Iglesia” del siglo 20 . (Monnerjahn)


El tipo de comunidad que el Padre Kentenich quería llamar a la existencia no tenía precedentes en la Iglesia. La mayor dificultad consistía en que la ley canónica vigente en aquel tiempo no ofrecía un marco legal para tales iniciativas. El Instituto existió por 20 años sin la confirmación jurídica de la Iglesia. Esto se hizo posible en 1947 a través de la promulgación de la Constitución Apostólica para Institutos Seculares.


El mismo Padre Kentenich dijo más tarde, que él era totalmente conciente que “toda nuestra estructura e historia ha sido un gran riesgo.” Y añadió: “Estamos convencidos que la Iglesia de los nuevos tiempos necesitará personas de nuestro cuño.”


Nuestras Fuentes[editar]

El Amor de Cristo[editar]

Cristo nos llama a una vida de virginidad, pobreza y obediencia. Queremos recorrer este camino con la actitud y el corazón de María.


El núcleo de la virginidad de María es la fuerza de su amor. Ahí donde María se entrega a los hombres se puede experimentar algo de la belleza del amor de ese Dios de quien ella es total posesión.


El núcleo de la pobreza de María es su anhelo de “ ganar a Cristo y permanecer en él” (Filipenses 3, 8s). Quien experimenta la abundante riqueza del Reino de Dios se desprende de lo superfluo.


El núcleo de la obediencia de María es la confianza filial frente a la conducción de Dios y sus posibilidades. Ella se pone a su servicio, también ahí donde El manifiesta sus deseos y mandatos a través de seres humanos.

La vida según los consejos evangélicos es el camino de realización de nuestra vocación de vida consagrada, asi como lo describe San Pablo: “El amor de Cristo nos urge” (2 Corintios:5:14).


La alianza de amor con María[editar]

Nuestro nombre, Hermanas de María de Schoenstatt, no es simplemente una indicación al lugar donde se encuentra ubicada nuestra Casa Madre, sino que- en primer lugar – se refiere al Santuario de Schoenstatt. Este lugar debe ser para nosotras lo que la “ zarza ardiente fue para Moisés: tierra santa” (J. Kentenich), el lugar de una especial experiencia de gracias.


En 1914, el Padre Kentenich selló en el santuario una Alianza de Amor con María. Nosotros también nos incorporamos a esa Alianza, en este lugar. Con su amor, María “se acerca al mundo” (J. Kentenich) parar abrir nuevamente a los hombres hacia Dios.


Las gracias específicas a través de las cuales obra María desde sus santuarios son:

  • La gracia del cobijamiento en Dios. La vivencia natural-sobrenatural de hogar en personas, en un lugar, en una comunidad y sus metas específicas - posibilitan la experiencia de la cercanía del amor de Dios.


Estas tres gracias especiales resuenan en el título con el cual veneramos a María en Schoenstatt: Madre, Reina y Victoriosa Tres Veces Admirable de Schoenstatt.


Nuestra vocación la sintetizamos en las palabras “siempre María”.


La Vinculación al Fundador[editar]

La vinculación al Fundador, Padre José Kentenich, ha marcado la vida de nuestro Instituto en todas sus etapas (1885-1968).


En la configuración de nuestro Instituto, el Padre Kentenich se orientó en el obrar del Espíritu Santo en el corazón de los individuos y de los grupos que integraban la comunidad naciente, por eso, el estilo de vida, la estructura, los valores y las metas, todo surgió a partir de lo que el Fundador percibió y desarrolló en el alma de los suyos.


Mirando retrospectivamente él expresó:


“Ustedes pueden advertir que lo que la Familia es, no es la una invención, sino el resultado del respetuoso auscultar los grandes planes de salvación de la Eterna Sabiduría.”


Pertenece al carisma de nuestro fundador el hecho de ser él mismo de manera extraordinaria un reflejo de la paternidad de Dios. El se convirtió para nosotras en un puente que nos condujo hacia un contacto vital con el Dios Trino.


Nuestro fundador se identificó tanto con nuestra Familia, que dijo: “La Familia es mi yo prolongado.” Renovadamente podemos experimentar que la vinculación a él nos regala fuerza creadora y el arraigamiento en nuestro carisma propio.

Nuestra Vida[editar]

Nuestro día lo iniciamos en comunidad con la oración de la mañana y la Santa Misa. La Meditación, una media hora, en donde procuramos tener un encuentro personal con Dios. Las oraciones a lo largo del día incluyen: una visita al Santísimo Sacramento del Altar y una lectura espiritual, que nos ayuda a profundizar en la espiritualidad de Schoenstatt.


Estos tiempos de interioridad son importantes para nosotras a fin de poder servir mejor a los demás. En nuestra vida comunitaria hay momentos de oración en común.


“Hemos de personificar una corriente de vida, irradiar una atmósfera religiosa. Este es un apostolado discreto y sin embargo bastante efectivo”.


La mesa familiar profundiza nuestra unión, y es para nosotros ocasión de compartir nuestrars alegrías y reparar nuestras fuerzas.


El horario cotidiano también contempla momentos de expansión. Las Hermanas utilizan su tiempo libre de diferentes maneras, solas o en común, lo que contribuye a la unión familiar y fomenta las iniciativas personales.


Gran parte de nuestro día lo empleamos en el ejercicio de nuestras actividades profesionales. A través de ellas llevamos a cabo nuestra profesión principal: amar a Dios y a nuestros semejantes.


Fuente y Más Información[editar]

Sitio Oficial de las Hermanas de María de Schoenstatt