|
Alianza de amor
De WikiSchoenstatt
La Alianza de Amor con María es el centro de la espiritualidad de Schoenstatt. El P. Kentenich entiende la Alianza de Amor como una forma original de renovar el compromiso asumido en el Bautismo, donde el cristiano se incorpora personalmente a la historia de salvación.
La Alianza de Amor que sellamos con la Santísima Virgen, bajo esta advocación, tiene características diferentes de las distintas consagraciones a María que las personas realizan desde hace muchísimo tiempo.
Una consagración tiene un carácter unilateral, es decir que es la persona la que se ofrece a la Virgen, la que se entrega y compromete con Ella.
Una Alianza, en cambio (ej. matrimonio), es un pacto bilateral, son dos personas que se ofrecen, se entregan y comprometen mutuamente, velando una por la otra. De aquí nuestro lema: “Nada sin Ti, nada sin nosotros”. La Alianza de Amor con María significa un intercambio de corazones, intereses, necesidades. La Santísima Virgen nos pide un sincero anhelo y un auténtico esfuerzo por alcanzar la santidad, por amar y seguir a Jesús, por aceptar, amar y realizar la voluntad del Padre y se compromete a cuidarnos y educarnos maternalmente para que seamos instrumentos dóciles en sus manos, aliados para su misión de compañera y colaboradora de Cristo en la Redención del mundo.
Palabras del P. Kentenich:
Esta consagración significa a la vez una Alianza de Amor mutua entre la Madre Tres Veces Admirable y nosotros. Es un intercambio mutuo de corazones, bienes e intereses. Así lo expresó Grignon de Montfort: " Cuando Ella (la Santísima Virgen) ve que alguien se le regala enteramente (por la consagración como alianza de amor)... entonces Ella se regala total y plenamente de una manera indescriptible a Aquél que (en la fuerza de la alianza de amor) se le entrega. Ella lo sumerge en el abismo de sus gracias, lo adorna con sus méritos, lo apoya con su poder, lo ilumina con su luz, le regala sus virtudes: su humildad, su fe, su pureza, todo. Ella se convierte en su garantía, en su complemento, en todo ante Jesús. En una palabra: Ya que esa persona (en la fuerza de la alianza de amor) pertenece enteramente a María, María (en razón de la misma alianza de amor) pertenece enteramente a ella.
Lo que nosotros llamamos contribuciones al Capital de Gracias, es la expresión de esta alianza. Nosotros nos regalamos por entero y con todo lo nuestro a la Santísima Virgen y, por eso mismo, esperamos como regalo recíproco a Ella misma y a todo propio. Sobre todo, esperamos que Ella nos transforme en Cristo, que Él nos conduzca al Padre y que nos integre en su misión de ayuda permanente del Señor, y así nos utilice como instrumentos para la redención y pacificación del mundo. La Santísima Virgen toma muy en serio una alianza tal.”
[editar] Referencias
Tomado de Discípula misionera, en la cual se agradece a Silvia Inchaurbe por su comentario (pertenece a Federación de Madres del Movimiento y a la Campaña)